¿Por qué se usan los escaños en las elecciones?

Los escaños es un puesto de los parlamentarios en las cámaras que representan en un país. Por ejemplo, en España, el Congreso de Diputados está conformado por 350 escaños que tienen 52 circunscripciones y el Senado con 266.

¿Cuántos votos son un escaño en España?

De igual manera, la cantidad de escaños puede variar de acuerdo con los países del mundo, dado que en E.E.U.U., la Cámara de Representantes cuenta con 435 escaños y el Senado con 100.

El voto de las personas que van a las urnas no tiene el mismo valor en cada una de las circunscripciones y la reparto de los diputados por circunscripción se lleva a cabo mediante la LOREG. No obstante, existen factores que afectan los votos de los escaños, como lo es la circunscripción provincial y la ley D’Hont.

Los votos que se necesitan para lograr un escaño dentro del parlamento variarán de acuerdo con el tipo de elección, ya que están las generales, las autonómicas, también las municipales y europeas.

¿Qué es la circunscripción provincial?

Estas son las divisiones dentro del territorio de España para la elección de los candidatos que formarán parte del Congreso de los Diputados. Existen 52 en España, cada una de ellas corresponden a las 50 provincias de España, sumando también las 2 autónomas, Ceuta y Melilla.

¿Qué es la ley de D'Hont?

¿Qué es la ley de D’Hont?

Dicha ley fue creada por Victor D’Hondt, jurista de Bélgica, finalizando el siglo XIX. Actualmente todavía se encuentra vigente en varios países, como Francia, Portugal, Argentina y muchos más.

La ley es un sistema de electoral que realiza un cálculo proporcional, el cual es dividido de acuerdo a la cantidad de votos que se emitió para los partidos postulados, entre la cantidad de cargas que fueron electos que tiene cada circunscripción.

La cantidad de candidatos asignados a estas circunscripciones también dependerá al número de personas que vivan en la zona. Esto quiere decir que, si en unas elecciones existen 350 diputados y 52 circunscripciones, son por lo menos unos 2 diputados por cada provincia, exceptuando las autónomas.

Siguiendo esta lógica, en una provincia como Soria, la que menos habitantes tiene, sus votos están hechos para elegir dos diputados.

Entre tanto, en Madrid, la provincia con más habitantes, votan por 36 diputados. Por lo tanto, para que Madrid pueda conseguir un diputado para los partidos, precisan de unos 100.595 votos, mientras que en la otra provincia, Soria, solo se necesitaría de 26.105, lo que quiere decir que el voto emitido en esta provincia tiene un valor más alto.

La manera de repartir proporcionalmente resulta beneficiosa para partidos políticos grandes, así como a los nacionalistas. También permite el ingreso más fácil de partidos de menor tamaño.

¿Cómo funciona esta ley?

Lo que indica esta ley es que se debe hacer una división entre la cantidad total de votos que recibió un partido y el número de cargos electos que se están disputando en cada circunscripción. De los resultados conseguidos, 5 diputados se asignarán a las cifras más elevadas, sin importar de qué partido sean.

Claro que, para aspirar a conseguir representación, se debe alcanzar por lo menos un 3% en la totalidad de los votos. Si queda en empate, el escaño es otorgado a la formación que obtuve una mayor cantidad de votos.

¿A quién beneficia esta ley?

¿A quién beneficia esta ley?

Como mencionamos anteriormente, los más beneficiados del uso de esta ley son los partidos de mayor tamaño, a pesar de que los pequeños puedan verse perjudicados en algunos aspectos.

La Constitución expresa una “representación proporcional”, la verdad es que tiende más a la desproporción. Dado que los escaños no se ajustan a los votos, tampoco hay defensa para el orden que los votantes le dan a los partidos, por lo que algunas veces una formación con una minoría de votos puede llegar a tener más escaños.

Hay una gran cantidad de personas que no lo ven como un sistema proporcional, sino más bien mayoritario, es decir, que no tiene como finalidad la proporcionalidad, sino beneficiar en su mayoría a los partidos más grandes para que puedan gobernar.

En las provincias donde hay una mayor elección de escaños, es más proporcional. No obstante, en las circunscripciones donde se escogen entre unos 3 a 5 escaños, esto no ocurre. En el territorio español no se tiene un solo sistema electoral, sino que son 52.

Es decir, un sistema de acuerdo a la provincia, debido a que en cada una de éstas se escogen entre 1 a 5 diputados.

De acuerdo con los expertos, indican que, debido a que cada provincia debe contar con mínimo dos diputados, las provincias con menos personas tienen un exceso de representantes. Algo que no tiene efectos positivos sobre la proporcionalidad.

Sin embargo, no es tan negativo este caso, dado que las provincias más pequeñas también se encuentran representadas, de no contar con esta posibilidad, estarían representadas por provincias con una mayor número de pobladores, como sería el caso de Madrid o Barcelona.

Cada sistema político cuenta con sus propias leyes cuando se trata de elecciones, sin embargo, es posible detectar que algunas de estas pueden resultar beneficiosas para determinados grupos grandes, dejando a un lado a los más pequeños.

La ley electoral de España parece participar en esto, sin embargo, hay varias formaciones, sobre todo las minoritarias, que están buscando una manera de cambiar esta ley.

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